Más de 106 toneladas de subproductos gestionados en 2025 con cero residuos por incidencias operativas

GARCIDEN continúa avanzando en su estrategia de sostenibilidad y responsabilidad operativa, consolidando su compromiso contra el desperdicio alimentario y reforzando sus sistemas de control y mejora continua.

Durante el ejercicio 2025, la compañía ha gestionado un total de 106.264,50 kg de subproductos derivados del despiece, procedentes principalmente de la actividad vinculada al atún y al pez espada. En concreto, 98.732,05 kg corresponden a subproductos de atún y 7.532,45 kg a pez espada.

Uno de los datos más relevantes del ejercicio es que no se han generado residuos por contaminación, rotura de frío o incumplimientos legales (0 kg en todas las categorías), reflejando el rigor en los procesos internos y el estricto control en toda la cadena operativa.

Control, trazabilidad y mejora continua

El análisis interno realizado durante 2025 ha permitido identificar que el 93 % del desperdicio total generado corresponde al atún, un dato clave que facilita la focalización de futuras medidas correctoras y de optimización.

La gestión responsable de los subproductos no solo responde a criterios normativos, sino también a una visión empresarial alineada con la economía circular y el aprovechamiento eficiente de los recursos.

Objetivos 2026: avanzar hacia una mayor valorización

En línea con esta estrategia, GARCIDEN ha definido dos objetivos prioritarios para el ejercicio 2026:

  • Reducir en un 5 % los desperdicios destinados a alimentación animal, priorizando su redirección hacia alimentación humana cuando sea viable.
  • Cuantificar y reducir los envases rechazados, incorporando métricas más precisas que permitan optimizar procesos y minimizar pérdidas.

Estas metas refuerzan una hoja de ruta clara: medir, analizar y mejorar de forma constante.

Una forma de trabajar basada en la responsabilidad

Para GARCIDEN, la sostenibilidad no es una acción puntual, sino un compromiso integrado en su operativa diaria. La correcta gestión de subproductos, el control de procesos y la definición de objetivos concretos reflejan una cultura empresarial orientada a la eficiencia, la trazabilidad y la responsabilidad.

La compañía continúa así consolidando un modelo de gestión que combina rendimiento, cumplimiento normativo y compromiso con el entorno.